Los jueces recomiendan desestimar el cargo de soborno contra Netanyahu al concluir las declaraciones del juicio tras 18 meses
Netanyahu reitera su acusación de que el juicio es un «intento de asesinato político»
El primer ministro Benjamin Netanyahu concluyó el lunes el testimonio en su juicio por corrupción, que se ha prolongado durante un año y medio, con un ataque fulminante contra la fiscalía, mientras que los jueces reiteraron su recomendación de que se retire el cargo de soborno en el Caso 4000.
Netanyahu está acusado de fraude y abuso de confianza en los casos 1000, 2000 y 4000, y se enfrenta a un cargo adicional por aceptar un soborno a cambio de una cobertura mediática favorable en el caso 4000. El juicio comenzó en Mayo del 2020, tras una investigación iniciada a finales de 2016.
Los jueces señalaron durante una vista celebrada el lunes que se mantenían firmes en la recomendación formulada por primera vez en junio de 2023 de que se retirara el cargo de soborno, ya que será difícil de probar y prolongaría este gigantesco juicio varios meses más.
El abogado principal de la defensa, Amit Hadad, advirtió de que «si se mantiene el cargo de soborno, tendremos aquí a cientos de testigos. No hay ninguna posibilidad de que terminemos antes de marzo de 2028», según informan los medios israelíes.
A pesar que su presencia no era obligatoria, Netanyahu acudió en persona a la vista para oponerse a la sugerencia del tribunal de aumentar las sesiones a cinco días a la semana, algo que Hadad comparó, de forma controvertida, con el juicio al nazi Adolf Eichmann.
El primer ministro aprovechó la tribuna para arremeter contra los fiscales, tachando la investigación y el juicio de «diez años de infierno» motivados por el deseo político de sustituirlo.
Las comparecencias durante el periodo de guerra se habían trasladado de Jerusalén a otro tribunal de Tel Aviv por motivos de seguridad. Ese periodo se caracterizó por frecuentes retrasos y aplazamientos de las sesiones, ya que el primer ministro tenía que compaginar las comparecencias con las guerras en numerosos frentes, recibiendo a menudo informes de emergencia y viéndose obligado a abandonar la sala durante las sesiones.
«El objetivo era peinarlo todo con peine fino, buscar algo; no encontraron nada. Interrogaron a todos mis parientes y familiares, con métodos de interrogatorio increíbles. Destruyeron familias. No buscaban un delito, buscaban a una persona y no encontraron nada», denunció Netanyahu.
«Se trató de un intento de causar daño —un daño directo y deliberado, un asesinato político— para impedir que los ciudadanos de Israel eligieran a quien quisieran».
La recomendación de los jueces supuso, en la práctica, una advertencia a la fiscalía de que el cargo de soborno no se mantendría, ya que meses de testimonios no les habían hecho cambiar de opinión, lo que dejaba solo los alegatos finales como última oportunidad de la fiscalía para convencerlos.
Aunque la recomendación de los jueces no se refirió al cargo independiente de abuso de confianza, ambos cargos están relacionados, lo que significa que el Caso 4000, también conocido como el caso Bezeq-Walla, podría concluir sin ninguna condena para Netanyahu.
Se centra en las acusaciones de que Netanyahu dio instrucciones reguladoras que favorecían a la empresa de telecomunicaciones Bezeq y, a cambio, el accionista mayoritario Shaul Elovitch supuestamente recibió una cobertura mediática favorable por parte de Walla News, propiedad de Elovitch.
El caso 1000 se centra en las acusaciones, que Netanyahu y su esposa, Sara Netanyahu, recibieron regalos ilegales por valor de unos 700 000 NIS (aproximadamente 211 000 dólares) del magnate israelí de Hollywood Arnon Milchan y del multimillonario australiano James Packer, principalmente puros y botellas de champán, a cambio de diversos favores.
El caso 2000 alega que Netanyahu y Arnon Mozes, propietario del diario Yedioth Ahronoth, negociaron un acuerdo para impulsar la tirada del periódico socavando al periódico rival Israel Hayom (Israel Today) a cambio de una cobertura más favorable.
Hanan Lischinsky es licenciado en Estudios sobre Oriente Medio e Israel por la Universidad de Heidelberg (Alemania), donde pasó parte de su infancia y juventud. Terminó el bachillerato en Jerusalén y sirvió en el Cuerpo de Inteligencia de las FDI. Hanan y su esposa viven cerca de Jerusalén, y se incorporó a ALL ISRAEL NEWS en agosto de 2022.