Comienzan las elecciones israelíes de 2026 con la apertura de los primeros colegios electorales en las representaciones diplomáticas de todo el mundo
Se espera que decenas de miles de israelíes regresen a su país para votar
El periodo de votación para las elecciones de 2026 en Israel comenzó durante la noche, cuando los diplomáticos israelíes destinados en embajadas y consulados remotos emitieron sus votos en colegios electorales especiales, siendo el primero de ellos la embajada israelí en Wellington (Nueva Zelanda), a última hora del martes, hora de Israel.
El sistema electoral israelí no suele permitir el voto por correo, el voto ausente ni el voto anticipado, lo que significa que casi todos los votantes deben acudir físicamente a uno de los decenas de miles de colegios electorales que se están instalando actualmente en ciudades, pueblos y barrios de todo el país.
Esta es la razón por la que decenas de miles de israelíes que viven en el extranjero han comenzado a volar de vuelta a casa para estar presentes en las elecciones del 27 de octubre, algunos de ellos como parte de una controvertida iniciativa destinada a fomentar este fenómeno, lo que ha suscitado preocupación entre los partidos de derecha.
Sin embargo, hay algunas excepciones, entre ellas el personal diplomático de Israel. Otra excepción significativa es el gran número de militares, que no votan en los colegios electorales de su ciudad natal habitual, sino en colegios especiales situados en bases militares o en colegios móviles que se desplazan hasta sus puestos avanzados.
The first ballot has already been cast: Voting took place overnight at Israel’s new embassy in Fiji. https://t.co/r4mi4F1VdU
— Amit Segal (@AmitSegal) October 15, 2026
Las excepcionales necesidades de seguridad de este año han dado lugar a una situación muy inusual en la que Israel instalará colegios electorales fuera de sus propias fronteras, en las zonas de seguridad que los soldados de las FDI mantienen en territorio libanés, sirio y de Gaza.
Según el Times of Israel, las FDI cuentan con unos 40 puestos avanzados en la Franja de Gaza, docenas de posiciones militares en el Líbano y nueve puestos avanzados permanentes en Siria.
El personal diplomático es el primer grupo en comenzar a votar, ya que necesita tiempo suficiente para enviar las papeletas de forma segura a Israel. En total, unos 4.800 israelíes con derecho a voto emitirán su voto en 101 colegios electorales repartidos en 99 misiones diplomáticas.
Tras Nueva Zelanda, la votación comenzó en la embajada recién inaugurada en la nación insular del Pacífico de Fiji, mientras que los consulados israelíes en San Francisco y Los Ángeles cerrarán el periodo de votación a las 20:00 hora local, es decir, a las 06:00 de la mañana del viernes en Israel.
Today, I cast my vote at the Israeli Embassy in Brussels. Israel’s general election will take place on October 27, but diplomats serving overseas vote today. Democracy and free elections are cornerstones of the State of Israel. These principles are rooted in our Declaration of Independence, which affirms freedom, equal political rights, and elected national institutions. Our political views may differ, but as diplomats we all serve one country: Israel.
— David Saranga (@DavidSaranga) October 15, 2026
Yaki López, cónsul general en el sur de China, escribió en X: «¡Feliz Día de la Democracia por adelantado, Israel! El 27 de octubre, el pueblo de Israel acudirá a las urnas para elegir un nuevo Knesset (el Parlamento de Israel). Para nosotros, los diplomáticos de más de 100 embajadas y consulados de todo el mundo, las elecciones se adelantan para que nuestras papeletas lleguen a Israel a tiempo y puedan contarse junto con el resto del electorado israelí, ¡porque cada voto cuenta!».
A continuación, le tocará votar al ejército israelí, cuyo periodo de votación comenzará la mañana del 20 de octubre y se prolongará hasta el día de las elecciones, el 27 de octubre, para que todos los soldados, incluidos aquellos que puedan encontrarse en operaciones de combate prolongadas por tierra, aire o mar, tengan la oportunidad de votar.
A diferencia del día de las elecciones civiles, en el que la mayoría de los israelíes disfrutan de un día libre, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) mantendrán todas sus actividades rutinarias y operativas.
Los votos de los soldados, conocidos como «sobres dobles», suelen contarse un poco más tarde que los del resto de la población y, en el pasado, han cambiado significativamente el panorama electoral, conmocionando al país a la mañana siguiente, después de que la mayoría de los israelíes se hubieran acostado la noche anterior con las primeras proyecciones televisivas.
The Israeli military is preparing for the October 27 national elections, with at least 850 polling stations set to be deployed next week at military bases and outposts across the country and beyond Israel's borders. Soldiers will begin voting early on the evening of October 20 due to "operational considerations." The polling stations will remain open through October 27, when the rest of the country votes. The IDF says it will operate at least 850 military polling stations, 25% of which will be fully mobile to allow soldiers -- both conscripts and reservists -- stationed in remote locations and inside enemy territory to vote. The IDF has some 40 outposts in the Gaza Strip, numerous army positions in Lebanon, and nine outposts in Syria. Soldiers may also vote at civilian polling stations on October 27. Double envelopes will be used to ensure that each soldier votes only once. The mobile polling stations will move between several units according to a predetermined schedule. Their staff will be accompanied by an armed officer responsible for security, and the ballot boxes will remain locked while in transit. Around 3,000 soldiers, mainly young conscripts, will serve as polling station staff, according to the military. The personnel will be trained by the Central Elections Committee, while the IDF's election process will be overseen by Col. Vered Ben Yehuda, who also heads the IDF Civilian Employees Employment Center. The military says it will conduct the elections while preserving its nonpartisan character and keeping political discourse out of the process. It says its role is to facilitate voting and ensure the integrity of the elections, without engaging in political content or voters' positions. (Photo from 2022 election)
— Emanuel (Mannie) Fabian (@manniefabian) October 12, 2026
En los últimos años, los votos de los soldados se han inclinado más hacia la derecha y hacia posturas belicistas que los de la población general, aunque queda por ver si esta tendencia se mantendrá tras tres años de guerra.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) pondrán en marcha alrededor de 850 colegios electorales militares, de los cuales el 25 % serán móviles. Estos se desplazarán entre diversas unidades, bases y puestos avanzados según un calendario previsto, acompañados por un oficial armado encargado de garantizar la seguridad de las urnas.
Los colegios electorales contarán con unos 3.000 soldados, en su mayoría jóvenes reclutas, que recibirán formación específica por parte de la Comisión Electoral Central. En las últimas elecciones, la participación electoral entre el personal militar fue de algo más del 73 %.
Los miles de israelíes que deseen viajar a su país para votar tendrán que hacerlo el mismo día de las elecciones.
El asunto causó un gran revuelo en las últimas semanas, cuando el partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu presentó una petición ante la Comisión Electoral Central contra Aid Coalition, una organización con sede en EE. UU. que ayuda a los expatriados a viajar a Israel para votar.
El Likud denunció un caso de soborno electoral, aunque las partes llegaron a un acuerdo por el que se exigía al grupo que dejara de vender sus paquetes de vuelos, al tiempo que se permitía que los paquetes vendidos anteriormente siguieran siendo válidos.
Su programa «Fly & Vote» tiene por objeto facilitar —pero no financiar— el proceso de viaje y registro de los votantes desde el extranjero.
Por lo general, se considera que los expatriados se inclinan hacia la izquierda, y varios políticos del Gobierno han criticado la iniciativa de traer de vuelta a votantes que, en su opinión, «dieron la espalda» al país, solo para que ahora influyan en el destino de un país en el que ni siquiera viven.